El primer episodio se reportó en la ciudad de Paraná, donde una mujer, propietaria de una vivienda en calle Gesino, escuchó ruidos afuera y, al salir, se dio cuenta de que había desaparecido dos banderas argentinas que adornaban su hogar. La afectada revisó las grabaciones de sus cámaras de seguridad, donde pudo observar a dos hombres caminando por la vereda.
Las imágenes capturaron el momento en que uno de ellos sustrae las banderas y se aleja del lugar. Acto seguido, la damnificada se comunicó con el 911 y proporcionó la información recopilada. Según se informó, la policía implementó un operativo de búsqueda en el área y logró localizar a los sospechosos en la intersección de Rancillac y Miguel David.
Durante el procedimiento, los agentes recuperaron las dos banderas hurtadas, corroborando así la denuncia inicial. El caso fue reportado al fiscal de turno, quien ordenó la detención de ambos implicados, que fueron trasladados a la Alcaidía de Tribunales. Los detenidos quedaron a disposición de la Justicia para el avance de las actuaciones pertinentes.
Simultáneamente, en la ciudad de La Paz, ocurrió un episodio similar, igualmente documentado por cámaras de seguridad. Un hombre, cuya identidad no ha sido revelada, se acercó a un comercio en Hipólito Yrigoyen 2630 durante la madrugada del martes. Las grabaciones muestran cómo, en cuestión de segundos, el individuo sustrae la bandera argentina que estaba colgada en la entrada del local y se aleja sin apuro. No se observaron daños adicionales ni signos de ingreso al comercio.
Los dueños del local decidieron difundir las imágenes con la esperanza de recuperar la bandera y ayudar a identificar al autor del robo. De acuerdo con los registros, el incidente sucedió a las 3:12 de la madrugada, horas antes del encuentro deportivo que generó tanto fervor.
La recurrente aparición de estos actos delictivos en Entre Ríos llevó a la intervención de las autoridades y a la colaboración de la comunidad en el esclarecimiento de los hechos. En el caso de Paraná, la rápida denuncia y el suministro de material fílmico fueron fundamentales para identificar a los responsables en menos de una hora. Mientras tanto, las autoridades judiciales continúan trabajando para esclarecer estos dos episodios y determinar si existe alguna conexión entre los implicados.
El agónico triunfo de Argentina ante Egipto provocó una ola de celebraciones y euforia, que también tuvo su lado violento en distintas partes del país. La jornada terminó con enfrentamientos, daños materiales, robos y múltiples intervenciones policiales.
Posterior a la clasificación de Argentina a cuartos de final, el ambiente festivo en el Obelisco se tornó violento alrededor de las 20:30, cuando comenzaron los choques entre grupos de personas y la policía. Un despliegue de seguridad incluyó la movilización de 400 agentes y resultó en la detención de 19 individuos por desmanes, atentado y resistencia a la autoridad. Al menos cinco policías sufrieron lesiones, dos de ellos con fracturas.
Además, en Córdoba, los festejos desembocaron en situaciones graves, con más de 40 detenidos y un agente herido tras incidentes, robos y enfrentamientos en el centro. Se registraron destrozos en comercios y la sustracción de objetos de valor.
Por otro lado, en Santa Fe, los disturbios en Rafaela dejaron agentes heridos y vehículos policiales dañados, lo que obligó a la policía a usar balas de goma para dispersar a los agresores. Otras ciudades como Río Gallegos, San Miguel de Tucumán, Cipolletti, Santa Rosa y Trelew también vieron estallidos de violencia, con numerosos lesionados y detenidos, en muchos casos en plazas céntricas y zonas comerciales donde se había congregado la gente para celebrar.









