Mientras uno destacó las oportunidades de crecimiento, las exportaciones y la atracción de inversiones, el otro hizo hincapié en la pérdida de empleos, el cierre de empresas y la caída del poder adquisitivo.
Nápoli argumentó que el desempeño económico varía según el sector. “Hay sectores a los que les va muy bien, como la energía, la minería y el agro, y otros a los que no les está yendo tan bien, como la industria, el comercio y la construcción”, afirmó.
Por otro lado, Cachanosky cuestionó que las áreas que lideran el crecimiento son precisamente las que generan menos empleo. “Perdiste 200 mil puestos de trabajo”, subrayó, añadiendo que los sectores más afectados son la construcción, la industria y el comercio.
El economista también se enfocó en el cierre de empresas. Según sus declaraciones, entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, 18.700 firmas desaparecieron, de acuerdo con datos de ARCA. “Si vos cambiás de política, es para que entren más empresas de las que salen. Acá estás teniendo más empresas que salen que las que entran”, argumentó.
Asimismo, destacó el creciente malestar social por la pérdida de poder adquisitivo, señalando que “hace diez meses seguidos que el salario viene subiendo por debajo de la tasa de inflación”, basándose en datos oficiales del INDEC.
En ese contexto, advirtió que la debilidad de la actividad económica podría afectar la recaudación tributaria. Explicó que impuestos relacionados con el consumo y el nivel de actividad, como el IVA y el impuesto al cheque, están mostrando un desempeño inferior al aumento de los precios.
Frente a este panorama, Nápoli defendió las perspectivas económicas y subrayó algunos indicadores que considera alentadores para los próximos meses. “Las perspectivas son muy buenas porque tenés proyecciones de crecimiento de 3,5%, más de US$20.000 millones adicionales en exportaciones y una previsión de superávit comercial también cercana a los US$20.000 millones”, dijo.
Además, enfatizó la reciente mejora en la calificación crediticia de Argentina, considerando que esto podría facilitar el acceso al financiamiento y atraer nuevos capitales. “Eso implica que muchos fondos que querían invertir en Argentina ahora puedan hacerlo y también reduce el costo de financiamiento para empresas y provincias”, agregó.
Para Nápoli, uno de los activos más importantes del Gobierno es el compromiso con la consolidación de las cuentas públicas. “No hay nadie que pueda garantizar el equilibrio fiscal como el Presidente”, afirmó.
En contraposición, Cachanosky señaló los retos que enfrenta la infraestructura, mencionando el deterioro de las rutas y criticando la insuficiencia de inversiones para su mantenimiento. “Si hoy no estás manteniendo las rutas, se te van a terminar de romper y mañana vas a tener más gasto público”, alertó.
En cuanto al futuro, Nápoli adoptó una postura optimista y coincidió con una expresión del ministro de Economía sobre el inicio de un nuevo ciclo. “La fiesta recién empieza”, comentó, aunque aclaró que lo expresa “con cierto recaudo por la gente que lo está pasando mal”.
Según él, los inversores están especialmente interesados en la continuidad del programa económico y las posibilidades de reelección de Javier Milei. “Hay mucha gente con ganas de invertir, pero siempre aparece la incertidumbre política”, advirtió.
El debate también se centró en las implicancias políticas del caso de Manuel Adorni. Sobre el posible efecto en la opinión pública, Cachanosky opinó que la situación económica agudiza el descontento. “La gente no llega a fin de mes. Las empresas están complicadas. Cuando ves que cerraron miles de comercios y pequeñas empresas, este tipo de cosas caen mal”, concluyó.









