Lo que comenzó como un enfrentamiento entre Karina Milei y su principal asesor, Santiago Caputo, ha crecido hasta involucrar a niveles superiores del Gobierno. Al inicio de esta gestión, Karina, hermana de Javier Milei, y Caputo competían por el control de las listas electorales y la estrategia política en diferentes provincias.
Karina, en su rol como presidenta de La Libertad Avanza, tomó la delantera en la elaboración de boletas para las elecciones nacionales y provinciales de 2023, alineándose con Martín y Lule Menem. Mientras tanto, Caputo, junto a las Fuerzas del Cielo, buscaba establecer alianzas provinciales a cambio de garantizar la gobernabilidad del Presidente en el Congreso, donde los representantes de La Rioja plantearon la idea de proponer candidatos propios de LLA para disputar el poder local.
A pesar de que La Libertad Avanza sufrió una derrota de casi 14 puntos en las elecciones desdobladas en la provincia de Buenos Aires, donde Caputo y su grupo cuestionaban la dirección bonaernse de figuras más vinculadas a la “casta” como Sebastián Pareja o Ramón ‘Nene’ Vera, la estrategia de Karina y los Menem demostró ser efectiva en las últimas legislativas nacionales de octubre, donde los candidatos libertarios triunfaron en casi todas las provincias.
Hasta ese momento, Karina se centraba en las cuestiones partidarias mientras que Santiago Caputo gestionaba estratégicamente el Gobierno, teniendo influencia en áreas críticas como el Ministerio de Justicia, ARCA, PAMI, Secretaría de Salud, YPF, Secretaría de Agricultura y SIDE, entre otros. Sin embargo, gracias al respaldo de los Menem y al formidable triunfo electoral de La Libertad Avanza en las legislativas nacionales, la hermana del Presidente comenzó a adquirir un peso considerable en el Gabinete más allá de su rol partidario.
Cuando se mencionó la posibilidad de que Santiago Caputo asumiera un cargo formal como súper ministro, dejando de lado su papel en la sombra del poder, se produjo la renuncia de Guillermo Francos a la Jefatura de Gabinete y de Lisandro Catalán al Ministerio del Interior. Para frenar el avance de Caputo, quien ya poseía una significativa cuota de poder dentro del Gobierno, Karina decidió nombrar a Manuel Adorni como jefe de Gabinete y a Diego Santilli para liderar la cartera política que se encarga de mantener la relación con las provincias, honrando su exitosa candidatura en Buenos Aires.









