El pronunciamiento de ADEPA menciona específicamente dos casos de ataques: el dirigido a Débora Plager, de La Nación+, y el dirigido a Marcelo Bonelli.
La asociación concluye que las declaraciones del presidente afectan “el libre ejercicio del periodismo y, con él, el derecho a la información de toda la ciudadanía”.
En el primer incidente, Milei acusó a Plager de “asesina”, en respuesta a su apoyo a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), que fue aprobada en 2020. El mandatario cuestionó: “Por ejemplo, ¿alguien le puede informar a Plager que es cómplice de asesinatos?”. Luego, se preguntó sobre su preparación en temas de bioética para abogar por una ley desde su posición como periodista, y añadió: “¿Tenemos idea de la desproporción mayúscula del ego de esa mujer para hablar de algo que no tiene la más puta idea?” durante una entrevista en el programa de streaming Carajo.
Además, Milei se refirió a Plager como “sorete” debido a sus quejas sobre las jubilaciones.
En el segundo caso, Bonelli fue objeto de acusaciones por información que él no había publicado.
Estos incidentes se suman a una serie de comentarios en la red social X que incluyeron términos despectivos sobre el trabajo periodístico en general, como las siglas NOLSALP (no odiamos lo suficiente a los periodistas).









