El ajuste salarial también incluyó un aumento en el adicional por zona desfavorable, que pasó del 30% al 31% sobre los salarios mínimos de cada categoría. Este adicional beneficia a los trabajadores que prestan servicios en provincias y regiones específicas, donde las condiciones geográficas o climáticas requieren una compensación adicional.
Según las cifras oficiales, los salarios mínimos por categoría para junio de 2026 son los siguientes:
Para tareas generales, la quinta categoría establece una tarifa de $3.600,66 por hora con retiro, mientras que sin retiro asciende a $3.862,18. El salario mensual mínimo con retiro se sitúa en $441.729,02 y sin retiro en $488.326,19. En la cuarta categoría, destinada a la asistencia y cuidado de personas, la remuneración mínima por hora es de $3.862,18 con retiro y $4.295,26 sin retiro, con montos mensuales respectivos de $488.326,19 y $541.255,35.
Los trabajadores del hogar, en la tercera categoría, obtienen un mínimo de $3.862,18 por hora y $488.326,19 por mes. Para las tareas específicas, segunda categoría, los valores mínimos son de $4.083,26 por hora con retiro y $4.453,26 sin retiro, mientras que el monto mensual con retiro se establece en $499.868,28 y sin retiro en $553.536,65.
En la primera categoría, correspondiente a supervisores, las remuneraciones mínimas son de $4.297,33 por hora con retiro y $4.683,64 sin retiro, fijándose el salario mensual mínimo para supervisores con retiro en $536.080,78 y sin retiro en $594.214,11.
El impacto de la integración de la suma no remunerativa al salario básico ha alterado la estructura del recibo de sueldo, pero no ha significado un aumento adicional en la remuneración total percibida por los trabajadores. Esta suma, establecida en marzo en $20.000, $11.500 y $8.000 según las horas trabajadas, se ha incorporado en dos etapas al salario básico. Así, el personal de casas particulares recibe un salario básico más alto, aunque el total que percibe no presenta variación.
El acuerdo también abre la puerta a negociaciones para establecer salarios por encima del mínimo, una opción que algunos empleadores adoptan para mantener la competitividad o reconocer la experiencia y antigüedad de su personal. En la práctica, los montos efectivos suelen superar el umbral legal, siendo el esquema oficial utilizado como referencia para la liquidación de haberes, cargas sociales y contribuciones.









