Argentinos no ha perdido en La Paternal en la Liga Profesional desde el 14 de marzo de 2025, cuando Aldosivi lo derrotó 2-0. Desde entonces, el equipo ha acumulado una racha impresionante de 23 partidos sin conocer la derrota y se preparan ahora para recibir a Belgrano.
Ambos equipos, Huracán y Argentinos, comparten una filosofía de juego ofensiva, buscando siempre ser protagonistas en el campo, sin importar el rival o el contexto. Sin embargo, presentan debilidades en la defensa, lo que ha impedido que logren alcanzar el estatus de campeones en sus respectivas competiciones. Argentinos Juniors estuvo cerca de conquistar la Copa Argentina bajo la dirección de Nicolás Diez, mientras que Huracán, en el ciclo anterior, con Frank Kudelka, se quedó a las puertas del título de la liga, aunque con Diego Martínez al mando ahora, el equipo ha mostrado una notable mejora en su circuito de juego.
El primer tiempo del encuentro transcurrió con un ritmo estudiado y poco dinamismo. A pesar de varias aproximaciones a ambas áreas, las oportunidades de gol fueron escasas, en medio de un juego fragmentado por faltas y protestas. La tensión llegó a tal punto que un asistente de Martínez fue expulsado a los 15 minutos, después de un reclamo desmedido.
La sensación predominante fue de cautela: ambos equipos se limitaron en su ofensiva, aunque Argentinos, jugando en casa, tomó la iniciativa. Aun así, sus avances fueron tibios y previsibles, mientras que Huracán encontró algo más de comodidad a medida que el tiempo avanzaba sin que la presión aumentara.
Estos equipos ya habían tenido un encuentro previo este año, en el cual, el 27 de abril, Argentinos se llevó la victoria por 2 a 1 en el Palacio. Tomás Molina e Iván Morales marcaron los goles para los ganadores, mientras que Facundo Waller había abierto la cuenta para Huracán.
La polémica no tardó en llegar en la segunda mitad, a los 10 minutos, cuando Brayan Cortés, el arquero chileno de Argentinos, realizó una notable doble intervención. Su primera salvada fue un cabezazo de Martín Nervo, seguido de dos espectaculares manotazos desde la línea de gol que evitaron que Jordy Caicedo pudiera festejar tras aprovechar un rebote. La jugada generó aplausos y un breve momento de pausa en el partido.









