Este lunes por la mañana, a las 9:28 y 9:31, se llevaron a cabo dos vuelos de instrucción desde la base de Las Higueras, después de varios meses de planificación y entrenamiento en tierra.
Las autoridades a cargo del programa, bajo la dirección del comodoro Juan Manuel Sosa y el vicecomodoro Cristian Giaccaglia, esperaban que la hazaña se llevara a cabo a finales de este mes, aunque no tenían la fecha precisa.
El éxito del vuelo estaba sujeto a las condiciones climáticas, lo que exigía un análisis cuidadoso para garantizar la seguridad del mismo y evitar complicaciones en el proceso.
Finalmente, tras evaluar varias fechas tentativas, se determinó que este lunes era el momento propicio para que los dos pilotos con mejor desempeño realizaran un vuelo de reconocimiento sobre el Área Material de Río IV y sus alrededores, donde se alojan temporalmente los cazas.
A pesar de que se prevé que las aeronaves tengan su base en la VI Brigada Aérea (VI BA) en Tandil, en la provincia de Buenos Aires, permanecerán en Córdoba hasta la finalización de las obras de modernización en su destino final.
“Se realizó un vuelo para familiarización con las áreas de trabajo y el aeropuerto. También se llevaron a cabo pruebas de todos los sistemas asociados”, comentó a un medio de comunicación un integrante del programa.
La identidad de los pilotos que llevaron a cabo esta importante tarea se mantiene en secreto por razones de seguridad estratégica. Ambos pilotos fueron acompañados por un experto de Top Aces, la empresa contratada para el adiestramiento, tal como se establece en el contrato de venta de los F-16.
El acuerdo estipula que la administración del presidente Javier Milei pagará más de 33 millones de dólares a esta firma de Mesa, en Arizona, para llevar a cabo las capacitaciones.
En la fase inicial, un grupo de miembros de la Fuerza Aérea viajó a Estados Unidos para formarse en los aspectos técnicos y operativos de estos cazas de cuarta generación, y posteriormente, los especialistas se trasladaron a Córdoba para continuar con el proceso de entrenamiento.
Actualmente, una decena de expertos reside cerca del Área Material de Río IV. En los aviones que despegaron este lunes, cada piloto argentino fue acompañado como copiloto por un representante de Top Aces.
“Ahora, a seguir volando. El entrenamiento irá evolucionando de lo básico hacia tácticas más avanzadas a lo largo del año. Ese es el siguiente objetivo”, destacó uno de los responsables del programa.
Según lo indicado en el contrato de compra, se espera la llegada de seis unidades adicionales de F-16 en diciembre.








