La maquinaria electoral arrancó en el mes de mayo y ya ocho provincias ya eligieron gobernador y vice en sintonía con la estrategia política de los mandatarios locales para desacoplar los comicios de la suerte del gobierno nacional, afectada por la crisis política y económica.
En estas últimas elecciones, el voto local apoyó los oficialismos y la continuidad, como los casos de Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Sáenz (Salta), Sergio Ziliotto (La Pampa), Alberto Weretilneck (Río Negro), Hugo Passalacqua (Misiones), Carlos Sadir (Jujuy) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). La única excepción fue Neuquén, donde se impuso ante el tradicional Movimiento Popular Neuquino el frente Neuquinizate, que llevó a Rolando Figueroa, apoyado por el expresidente Mauricio Macri, al poder.
Cada elección provincial tiene su propia particularidad, más allá de los intentos de los dirigentes nacionales, sin distinción de colores políticos, para intentar capitalizar un triunfo en las urnas. En algunos casos, como en Juntos por el Cambio, incluso se llegó a celebrar el triunfo de Susana Laciar en la ciudad de San Juan, aunque el peronismo se haya impuesto en el resto de la provincia, que tiene aún en suspenso, al igual que en Tucumán, la elección de gobernador y vice por el fallo de la Corte Suprema, que trabó por ahora el intento de Sergio Uñac para lograr una reelección.









