El presidente Javier Milei encabezó este lunes un acto en la capital neuquina donde destacó el impacto de la próxima visita del papa León XIV al país, a la que definió como un acontecimiento histórico que generará una profunda alegría y un significativo enriquecimiento espiritual para la sociedad. En un discurso que entrelazó reflexiones éticas con definiciones políticas y económicas, el mandatario sostuvo que el pueblo recibirá al pontífice con los brazos abiertos y remarcó que su presencia constituirá un marco propicio para profundizar en la defensa de los valores judeocristianos promovidos por su gestión.
La presentación tuvo lugar durante la inauguración de un moderno auditorio de la Iglesia Evangélica Bautista Jesús es Rey. El jefe de Estado estuvo acompañado por una comitiva de su círculo más cercano, integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, además de contar con la participación del gobernador local, Rolando Figueroa, y de la legisladora nacional Nadia Márquez, consolidando un gesto de cercanía con el electorado religioso de la Patagonia.
Durante su alocución, el mandatario trazó un paralelismo directo entre los principios morales y el programa de ajuste fiscal implementado por el Poder Ejecutivo. En ese sentido, calificó de inmoral el déficit financiero del sector público, al advertir que gastar por encima de los ingresos estatales termina por transferir los costos a las generaciones futuras mediante el endeudamiento o castiga a los sectores de menores recursos a través del impuesto inflacionario. Sostuvo que sostener el equilibrio de las cuentas públicas exige paciencia y perseverancia, aun en los momentos en que la coyuntura se vuelve adversa.
El mandatario defendió la orientación general de su administración al asegurar que el oficialismo viene cumpliendo con cada uno de los compromisos asumidos durante la campaña electoral. En su diagnóstico, las recetas de la política tradicional ofrecen salidas aparentemente sencillas pero desembocan de manera invariable en crisis severas, por lo que consideró imprescindible mantener firme el rumbo para evitar retrocesos hacia modelos populistas.
Con la mirada puesta en el horizonte electoral del próximo año, el jefe de Estado proyectó un escenario donde la ciudadanía pueda expresarse en las urnas en un clima de concordia institucional, con la meta de consolidar las transformaciones estructurales necesarias para abrir una etapa prolongada de crecimiento y prosperidad económica en el país.










