Raúl Sobredo, productor ganadero de Gualeguaychú, nos comentó que los campos donde tiene su hacienda aún no están inundados, pero anticipó que el agua podría alcanzarlos en un plazo de 10 a 15 días. Esta proyección se basa en su larga experiencia de cuatro décadas en la región y en el comportamiento actual de los ríos.
“Este Niño que se venía anunciando hace bastante tiempo ya está con nosotros”, aseguró Sobredo. Además, subrayó que muchos ganaderos están tomando decisiones urgentes para evitar pérdidas en sus rebaños, mientras buscan sitios secos donde resguardarlos.
“Parte de la hacienda ya tuvo que ser trasladada debido a la crecida del río Uruguay registrada a fines de julio”, explicó. “Ahora, la inquietud se centra en la gran cantidad de agua que proviene del norte de la cuenca y que se dirige hacia el delta del Paraná”, añadió.
Para ilustrar la gravedad de la situación, el productor mencionó los niveles de los ríos Iguazú y Paraná. Detalló que el puerto de Andresito, en el Iguazú, generalmente presenta alrededor de un metro de altura, pero ha llegado a siete metros. En Puerto Iguazú, donde lo normal oscila entre nueve y trece metros, el río ha alcanzado los 33 metros.
Sobredo relacionó esta crisis con las intensas lluvias en la cuenca alta y media del Paraná, así como con el volumen de agua que las represas están liberando. “Esa masa de agua continuará su curso río abajo y podría llegar a los campos de la zona en las próximas dos semanas”, afirmó.
Otra complicación es la dificultad para encontrar lugares donde alojar a los animales. Sobredo relató que los productores acuden a corrales, pistas de remates o campos alquilados, pero las alternativas se están agotando. Además, en algunas áreas, hay serios problemas para obtener maíz para alimentar a los animales.
En medio de estos traslados, Sobredo solicitó que las autoridades consideren medidas de asistencia para ayudar a los productores obligados a sacar sus animales de campos que podrían inundarse. Subrayó que no demandan que el Estado cubra todos los costos, sino que se brinden opciones para aquellos que deben mover a su ganado y que luego necesitan regresar a sus tierras.
También advirtió sobre la venta anticipada de animales por parte de ganaderos sin opciones para mantenerlos. Según indicó, estos animales son fundamentales para el sustento económico de muchas familias, y algunos se ven forzados a venderlos ante la falta de alternativas.
El riesgo no se limita a esta crecida. Las lluvias que se produzcan en las próximas semanas podrían agravar la situación si los ríos permanecen altos y el agua no logra escurrir adecuadamente desde los campos hacia sus cauces.










