Esta estrategia ha sido adoptada por las inmobiliarias como un método para visibilizar el mercado de forma efectiva. La presencia de un individuo carismático y atractivo en el video sirve como anzuelo para atraer la atención inicial en esos cruciales segundos. Posteriormente, es vital ofrecer información clara y detallada sobre el inmueble que se desea comercializar.
“Hoy en día es impensable prescindir de las redes para la promoción; aventurarse a hacerlo significa quedarse fuera. Se debe sorprender con alguien o algo, aunque se esté al borde de lo insólito”, opinan agentes y corredores inmobiliarios consultados. Si bien esta técnica ha demostrado ser eficaz para quienes compran y venden propiedades, el éxito radica en la calidad del contenido y en la estrategia que lo sostiene. “Las redes sociales son un complemento fundamental, pero todavía no pueden reemplazar los métodos tradicionales como los portales de bienes raíces.”
“El aspecto más importante en este negocio, más allá de la creatividad o el impacto visual, es generar confianza y que el cliente se sienta cómodo con el trabajo que se realiza. Buscamos diferenciarnos mediante la efectividad y el factor humano. La compraventa es un proceso complejo y delicado, lleno de estrés; por eso, contener al cliente, ser amable y brindar buenos consejos son aspectos clave en nuestra actividad”, señala Braulio Bauab, propietario de una agencia inmobiliaria.
“Los videos en redes sociales ayudan a acelerar las ventas. Nuestras publicaciones no buscan solo generar impacto, sino transmitir confianza, algo que consideramos vital”, enfatiza Braulio. “Además, la participación de Luis en los videos es significativa, no solo porque incrementa la visibilidad de manera notable, sino porque él es periodista y transmite confianza. Su presencia aporta profesionalismo y credibilidad”, comenta Braulio sobre su esposo, Luis Novaresio, quien aparece en algunas de las publicaciones.
Braulio también revela que “la agencia ha asignado un presupuesto para publicidad en redes sociales, algo indispensable hoy en día, y contamos con una empresa que se encarga de la producción de estos videos.”
Para quienes no forman parte del sector inmobiliario, el abanico de opciones que se exhibe en las redes sociales resulta tan amplio como diverso. En ciertos casos, sorprende lo que se llega a hacer para captar la atención desde el inicio. Se encuentran incluso “consejeros” que generan miles de visitas sugiriendo cómo debe elaborarse un video para mostrar un departamento: “Cuidado, no cometas el error de sexualizar la publicidad. Si el video se centra únicamente en la apariencia, atraerás un tipo de público no deseado”, advierte alguien que prefirió mantenerse en el anonimato.
Una de las novedades en este terreno es la reciente incursión de la actriz Lizy Tagliani en el mercado inmobiliario. Se asoció con un amigo de toda la vida para relanzar una agencia histórica de Adrogué, donde reside. Este emprendimiento, llamado Clemeno Propiedades By Lizy, surgió de una propuesta de la artista y ya comenzó a operar tras la reapertura de la oficina en el partido de Almirante Brown.
Lizy puede ser vista en varias publicaciones, y el objetivo es contar con su presencia en las etapas finales de las operaciones. Consultados, desde Clemeno Propiedades prefirieron no dar más detalles sobre la inclusión de Lizy en sus redes sociales. Sin embargo, ha surgido un cuestionamiento por parte del Colegio de Martilleros respecto a su asociación con la inmobiliaria como colaboradora. “La competencia es feroz y lo de Lizy causó cierto malestar”, afirmó una fuente.
Aparte de las celebridades, las redes también buscan captar la atención mediante la imagen y presencia. “Siempre hay quienes se pasan de la raya, pero uno debe ignorarlos con elegancia y respeto. No me afectan; siempre ha sido así. Estoy consciente de que me ven como una mujer llamativa, con un estilo notable, pero mi enfoque en los videos se basa en lo que muestro, que es fundamental para mí. Soy una mujer segura y sé lo que necesito transmitir para vender”, declara Silvana Pelosi, agente de Infinity Premier.
Pelosi lleva un año y medio en el sector y desde el inicio utilizó las redes sociales. “Mi primer reel se volvió viral, superando el millón y medio de visualizaciones. Eso me permitió avanzar en mi trabajo y ganar seguidores interesados en la compra y venta de propiedades, además de desarrolladores que me ofrecen edificios para comercializar, y hasta curiosos que podrían ser potenciales clientes”, explica.
Puntillosa y exigente, Pelosi supervisa cada detalle en la edición de los videos antes de su publicación. “Esto se ha convertido en una marca personal para mí; genero confianza a partir de lo que filmo. Sé cuándo debo presentarme de manera provocativa y cuándo usar un atuendo más serio. Las ideas y guiones son de mi autoría, y cuento con una persona que colabora en la filmación. Estoy constantemente creando ideas para ser más creativa y captar clientes, aunque también soy consciente de que en este sector hay una gran diversidad, y eso incluye personas que buscan otros enfoques”, comenta intrigante.
Coaches y expertos que prefieren mantenerse en el anonimato analizan el tema: “El protagonismo debe ser compartido: la persona en pantalla es el medio para mostrar la propiedad, pero el verdadero producto es el inmueble. Por este motivo, la cámara debe enfocar rápidamente los espacios clave: la cocina, el balcón, la vista o la habitación principal. También es esencial que aparezcan textos breves con datos concretos: metros cuadrados, precio, ubicación y cantidad de ambientes. A menudo se comete el error de centrar la atención en escotes o minifaldas”.
Mauro Larea, reconocido como uno de los referentes del sector inmobiliario en Instagram, transmite serenidad en sus publicaciones, donde aborda temas relacionados con el mercado, los créditos hipotecarios y barrios potenciales, empleando humor o iniciativas llamativas. “Recientemente creé un reel en el que muestro saltando en un departamento, sin tocar el suelo, y utilizando la frase ‘el piso es lava’. ¿Por qué? Porque busco mostrarme como alguien descontracturado. Este estilo me ha atraído muchos seguidores y elogios por parte de colegas”, asegura.
Larea, quien abrió su propia firma después de una década en otra, destaca: “Tengo una personalidad que me permite salirme de la norma, pero sin caer en lo absurdo. Me resulta natural. Mi habilidad para ser histriónico me ayuda, aunque siempre tengo presente que la gente busca un departamento, no un payaso. Colaboro con una community manager que me guía en el proceso. Tengo un presupuesto mensual para publicidad en redes sociales y sigo utilizando portales de bienes raíces, que siguen siendo respaldos importantes, aunque si no cambian, podrían desaparecer”.
Está convencido de que “las redes han llegado para quedarse en el mercado inmobiliario, marcando un antes y un después. Aunque cada firma busca aprovechar su mayor potencial, está claro que la venta ha tomado un giro más atractivo, y frecuentemente se ve a una buena chica frente a la cámara. Este fenómeno ocurre no solo en el sector inmobiliario, sino también cuando se trata de vender ropa, autos y hasta comida; siempre hay un componente de atracción. De todos modos, hay que tener cuidado, ya que lo atractivo no vende solo por su apariencia”.
Silvia Ferri, a cargo de una inmobiliaria que lleva su nombre, relata que a finales de 2025, “me di cuenta que los portales convencionales de publicación ya no funcionaban para mí, por lo que decidí cambiar de rumbo e indagar en el mundo de las redes sociales, algo que me resultaba un tanto ajeno. Fue entonces cuando conocí a un especialista en marketing digital, aprendí mucho y ese cambio me ayudó a regresar a la primera línea, hoy es casi impensable trabajar sin redes”.
Ferri menciona que “hay un equipo encargado de la producción de los videos y guiones, y he notado una transformación radical, ya que muchas inmobiliarias han comenzado a adoptar esta estrategia. En lo personal, obtengo resultados rápidamente: puedo vender en 60 días, mientras que antes podía tardar de cuatro a seis meses o incluso más sin las redes. ¿A qué se debe este cambio? A que la gente tiene el teléfono en la mano; todo ocurre ahí, y no podemos ignorar esta realidad, que se extiende a casi todos los sectores”.
Sin embargo, Ferri enfatiza la importancia de la competencia. “Es fundamental atraer al cliente. Soy bastante crítica con las publicaciones que observo, muchas veces con participantes excesivamente llamativos que no estoy segura de si tienen la capacitación necesaria para asesorar adecuadamente a un cliente que busca adquirir una vivienda. Hay quienes se ponen a bailar o cantar en una propiedad. ¿Lo hacen porque no saben cómo comunicar? Hablo desde la experiencia, valorando el potencial del lugar a mostrar sin recurrir a chistes o vulgaridades”.
“Vivimos en tiempos en los que la imagen es casi fundamental. Para nosotros, hacer un video mostrando cómo trabajamos es esencial, por lo que desde hace seis meses decidimos invertir en publicidad en redes sociales”, concluye Cintia Ruiz, quien lleva siete años trabajando en una inmobiliaria. “Manejo productos de alto valor que requieren una presentación adecuada”.
Cintia asegura que “cuando tenemos propiedades que necesitan venderse con cierta urgencia, intensificamos la publicidad. Ya he comprobado que en Instagram hay más visualizaciones y las transacciones se aceleran, aunque no es una regla, generalmente ocurre así. El día que tengo que filmar me preparo a fondo. La community manager me proporciona un guión y yo le doy mi estilo y toques de humor, que a menudo resultan útiles”.
Para cerrar, Cintia resalta que la presencia visual es crucial. “Es necesario cuidarla y mantener un equilibrio. Hay que ser atractiva y utilizar el humor para captar la atención desde el comienzo, sin mezclar los conceptos. Sin embargo, siempre aparece algún desubicado que, al tener dinero, se arroga ciertas atribuciones. Comúnmente, cuando alguien sobrepasa los límites, opto por responder con sutileza o simplemente ignoro”.










