En relación a las regiones donde la gente disfruta de una vida más longeva, Tartaglione mencionó varios ejemplos. Por un lado, citó a Loma Linda, California, donde la comunidad religiosa tiene una expectativa de vida superior en aproximadamente 10 años gracias a su fe.
El especialista también destacó la importancia de una alimentación saludable en la longevidad. Según explicó, en Costa Rica, los habitantes suelen vivir más de 80 años debido al consumo de frutas tropicales y un estilo de vida relajado. Asimismo, mencionó a Icaria, Grecia, donde el entorno montañoso fomenta la actividad física diaria entre sus residentes.
Otro ejemplo fue la isla de Cerdeña, Italia, donde los lugareños se alimentan de productos naturales, lo que incluye alimentos frescos y no procesados. “Lo que sale de la tierra, lo que le da el sol, lo que se pudre. ¿Qué significa comida que se pudre? Comida natural”, afirmó. También enfatizó que los alimentos que carecen de la “inmortalidad química de los ultraprocesados” son esenciales para una dieta saludable.
Además, se refirió a los residentes de Okinawa, quienes viven con el lema: “Voy a tener todos los días un objetivo de vida”. “No significa que tenés que hacer algo enorme. Sino tomarte un mate con una amiga, salir a caminar, salir a pasear al perro, pero todos los días se levantan con una visión, se levantan con ganas de hacer algo. En Okinawa hay gente de 90 años que se levanta a bailar, a cantar, a tocar el tango”, expresó Tartaglione.
Tras discutir sobre las zonas con poblaciones longevas, el médico enumeró las claves para adoptar un estilo de vida que promueva una vida más extensa: mantener una alimentación balanceada, practicar deportes y mantenerse activo, llevar una vida social activa, y tener un propósito claro cada día.









