– ¿Qué frena una rápida disminución de la inflación?
– Las proyecciones del mercado: desde el 18% hasta el 35%
En Argentina, el proceso de desinflación parece haber alcanzado una etapa de resistencia. De acuerdo con el más reciente informe de FocusEconomics correspondiente a agosto de 2026, el consenso entre las consultoras y bancos más destacados, tanto nacionales como internacionales, confirma una tendencia a la baja en la inflación, aunque con variaciones respecto a la velocidad con la que se espera llegar a los niveles fijados por el Gobierno.
Un dato que ha captado la atención del mercado es el quiebre de un “piso” psicológico: en junio, la inflación mensual descendió por debajo del 2,0% (1,9%) por primera vez desde agosto de 2025. Este avance llevó a los analistas a ajustar sus proyecciones para el resto del año.
El promedio de más de 40 entidades consultadas —incluyendo a JPMorgan, Goldman Sachs, ABECEB y Banco Galicia— indica que la inflación cerrará 2026 con un promedio anual (aop, en inglés, average over period) del 31,6%. No obstante, al comparar diciembre con diciembre (eop, en inglés, end of period), las expectativas son más optimistas, con una proyección del 29,3%. Esta diferencia de casi dos puntos sugiere que el mercado anticipa una continuación de la tendencia a la baja en los precios para el último cuatrimestre del año.
Para 2027, las proyecciones ya se acercan a una situación más común en la región, estimándose una inflación del 19,4% para el cierre del ejercicio.
A pesar de este optimismo general, el informe señala ciertos factores de inercia que impiden un descenso más pronunciado de los precios:
– Depreciación del peso: el régimen de crawling peg y las bandas indexadas ejercen una presión mínima pero continua.
– Energía global: el incremento en los precios internacionales de la energía repercute en los costos de producción internos.
– Expectativas: aunque han disminuido, los actores económicos aún son cautelosos después de años de inflación alta.
La variedad en las proyecciones revela la incertidumbre que mantiene la macroeconomía argentina.
– Perspectiva optimista: Pezco Economics lidera las proyecciones más bajas con un 18,3% para diciembre de 2026, seguida por E2 Economía con un 23,1%.
– Perspectiva conservadora: por otra parte, Barclays Capital prevé un cierre de año en 35%, mientras Fitch Solutions se sitúa en 34,9%.
La mayoría de los bancos comerciales locales (Galicia, Hipotecario, Supervielle) parecen haber encontrado un equilibrio en torno al 29% – 30%, cifra que se ha convertido en un nuevo “faro” para las paritarias y contratos a largo plazo.
El informe también indica que, en la medición más reciente, la presión inflacionaria provino principalmente de Alimentos y Bebidas no alcohólicas (34,4%), mientras que sectores como Vivienda y Servicios (47,8%) mostraron una desaceleración moderada en comparación con meses anteriores. El rubro de Transporte, por su parte, se mantuvo estable, actuando como un ancla temporal para el índice general.
Por tanto, para el mercado, la inflación ya no se considera un fenómeno desbordado, sino más bien una variable en proceso de control. La clave en los próximos meses será determinar si el índice de precios al consumidor logra mantenerse por debajo del 2% mensual sin impactar negativamente en los niveles de actividad, los cuales, según el mismo informe, evidenciaron un enfriamiento en el segundo trimestre.









