La incapacidad de Milei en este aspecto resulta sorprendente. Su imagen había sido la de un líder implacable, capaz de destituir a colaboradores con quienes había mantenido relaciones duraderas, como Nicolás Posse o Guillermo Francos, sus primeros jefes de Gabinete. También ha demostrado ser capaz de desconcertar a aliados, como Mauricio Macri, con movimientos estratégicos complejos. Sin embargo, estas habilidades parecen perder relevancia al desnudarse la paralización que muestra el Presidente frente al conflicto entre su hermana Karina y Santiago Caputo. En este escenario, Milei se ve incapaz de actuar.
La cuenta “PeriodistaRufus” aparentemente ya sabía, la noche del 11 de marzo, que “mañana no hay quórum” y, al día siguiente, que “la sesión se cae después de votar la emergencia de Bahía Blanca”. Lo que ocurrió fue exactamente eso: se aprobó la emergencia, se generó un caos, y el resto es historia.
Es posible que la raíz de esta limitación se encuentre en una esfera emocional. Tanto Karina como Caputo son personas que mantienen un vínculo afectivo muy cercano con Milei. De hecho, él mismo ha declarado que “Santiago es un hermano”. Sería interesante conocer la reacción de la secretaria general de la Presidencia ante esta revelación tardía: el círculo familiar ya no es solo de dos, sino de tres. Sin embargo, desde una perspectiva política, analizar esto como un simple aspecto emocional sería superficial.
Lo que distingue la relación de Milei con sus “hermanos” es que, a diferencia de otros miembros de su equipo, ellos ostentan una considerable cantidad de poder. Karina desempeña un papel fundamental que implica la gestión de la relación del Presidente con los demás. Venerada por Milei, parece ser la única que comprende la subjetividad del Presidente y, sobre todo, el tumulto de sus emociones. Cuando se le pregunta sobre sus aspiraciones en la esfera pública, ella aclara: “Yo solo estoy aquí para cuidar a mi hermano”.
Por su parte, Milei considera que el joven Caputo posee conocimientos sobre un aspecto distinto: el sentimiento de la opinión pública. Esta percepción justifica la distinción que ha recibido desde el inicio de su éxito: es reconocido como el arquitecto del triunfo electoral de La Libertad Avanza.
Esto implica que el Presidente ha transferido a su hermana y a su principal asesor más que simples funciones administrativas; les ha cedido parte del poder. Así se entiende su mención a un “triángulo…”.









