Desde su residencia en Viena, Ditsch comentó que durante tres semanas ha intentado obtener información del gobierno sobre su obra, sin recibir respuesta. Proveniente de San Martín, destacó: “Che, ¡no se roben mi obra!”, refiriéndose a la falta de retorno de la pintura. Recordó que la había prestado a la Casa de Gobierno con la expectativa de que le fueran informados sobre cualquier movimiento relacionado con la misma.
El mensaje que compartió incluye: “Che, ¡no se roben mi obra! Hace tres semanas que estoy enviando mails a la Secretaría General de Presidencia para pedirles información sobre el paradero de mi obra, que en su momento cedí a Casa de Gobierno hasta el día que no la quieran. Ustedes tienen todo el derecho de descolgarla pero la obligación de devolvérmela. Y como no contestan mis mails, me comunico a través de esta vía para pedirles otra vez, amablemente, que me devuelvan la obra así se la puedo entregar a alguna institución oficial, pública, que sepa valorarla más de lo que hacen ustedes.”
La pintura había estado expuesta en una de las salas del Poder Ejecutivo desde 2011 y fue retirada en marzo de este año, justo cuando se debatía la Ley de Glaciares, un asunto de gran relevancia ambiental en el país. Ditsch, quien ha logrado récords de venta en el mercado del arte argentino, subrayó que el Estado tiene el derecho de mover la pintura, pero también la obligación de devolverla.
El artista reiteró la importancia de que la obra regrese a su poder para que pueda donarla a otra institución pública. A finales de marzo, Ditsch compartió su sorpresa al enterarse de la remoción. “Me llama mucho la atención, dado que la copia de la obra es un préstamo desde hace varios años. Casa Rosada jamás compró, el Gobierno jamás compró ninguna obra mía. Yo hice un préstamo a largo plazo y la condición es que me tienen que informar si llegan a moverla porque es un impreso valioso que está hecho con los mejores materiales”, afirmó.
Ditsch cuestionó: “¡Qué casualidad! Retiran de la Casa Rosada una reproducción de mi obra inspirada en el Perito Moreno justo mientras se debate en el Congreso la Ley de Glaciares”, en el contexto de un debate en el que la futura disponibilidad de agua potable y la conservación ambiental han cobrado protagonismo en la agenda nacional.
La justificación oficial del gobierno para la retirada de la obra mencionó la identificación de “algunas fallas estructurales” en el área de exhibición, así como la implementación de “cambios”.









