La Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el recurso extraordinario de per saltum presentado por el Gobierno de Javier Milei para que el máximo tribunal interviniera de forma urgente en los litigios contra la Ley de Modernización Laboral.
La decisión, unánime, obliga al Ejecutivo a continuar la disputa legal en instancias inferiores, argumentando los jueces que el conflicto no reviste la “notoria gravedad institucional” ni las “condiciones excepcionales” requeridas para el per saltum.
Este revés judicial, que se suma a la medida cautelar que suspendió la normativa impulsada por la CGT, forzará al Gobierno a redefinir su estrategia legal en un proceso más lento y descentralizado. Mientras tanto, nuevos actores, como la Sociedad Rural Argentina (SRA), se incorporan al debate manifestando su apoyo a la ley. La batalla por la reforma laboral se mantendrá en un escenario de alta complejidad legal y política.









