A mediano plazo, Argentina podría salir beneficiada de este conflicto, incluso si se resolviera de inmediato. Esto se debe a que la guerra coincide con una transformación estructural que proyecta a Argentina como un destacado exportador de petróleo y gas en los próximos años. Este cambio ya comienza a manifestarse.
En el último mes, la producción de petróleo alcanzó la cifra histórica de 874.000 barriles diarios, con cerca de 600.000 barriles provenientes de Vaca Muerta. Tras un notable incremento del precio del crudo, que ascendió un 48% hasta los US$107 por barril (el tipo Brent) en marzo, las exportaciones de energía podrían alcanzar los US$17.000 millones este año, frente a los US$11.000 millones del año anterior. En este contexto, la balanza comercial energética, que registró un déficit de US$4.539 millones en 2022, ya es positiva en US$7.829 millones en 2025 y podría superar los US$13.000 millones en el presente año.
A pesar de que la producción de petróleo y gas no ha crecido más debido a limitaciones en la capacidad de transporte, estas restricciones se están superando rápidamente. La revolución energética de Argentina está apenas comenzando. Tras la ampliación de capacidad del Oleoducto del Valle (Oldelval), que ahora permite el transporte de 530.000 barriles por día desde Vaca Muerta hasta el puerto de Rosales en la provincia de Buenos Aires, la construcción de Vaca Muerta Sur (VMOS) avanza a buen ritmo. Esta inversión de US$3.000 millones habilitará exportaciones desde Punta Colorada, en Río Negro, a finales de este año y se espera alcanzar los 700.000 barriles diarios hacia fines de 2027. Un simple cálculo indica que, a razón de 700.000 barriles por día y un precio de US$100 por barril, se proyectan exportaciones anuales de US$25.550 millones. Además, este oleoducto impulsará la inversión y el empleo en el sector, generando ingresos fiscales adicionales de US$2.000 millones solo en concepto de retenciones petroleras.
La expansión de los gasoductos para la exportación de gas natural licuado (GNL) avanza con un poco más de lentitud, aunque promete ser significativa. El proyecto de Southern Energy (SESE) permitirá la exportación de gas mediante un buque a partir de 2027, y otro en 2028, desde el Golfo de San Matías, en Río Negro. En conjunto, se prevé que Argentina exporte 27 millones de metros cúbicos de gas diariamente. Además, se planea un proyecto aún más ambicioso, Argentina GNL, liderado por YPF, con una inversión que superará los US$30.000 millones, aunque las exportaciones no comenzarán hasta, en el mejor de los casos, 2030.
En particular, es en el sector del gas donde Argentina podría capitalizar de manera más significativa sobre las repercusiones de la guerra en Medio Oriente.









